Había que contar una historia sobre ‘el movimiento o el tránsito’ y relacionarla con el tren, ya que era Renfe la que pagaba el concurso… No es fácil contar en tan poco espacio. Hagan la prueba y verán… Yo intenté centrar el relato en la misma sensación de movimiento . Esto es lo que  finalmente envié: Leer el resto de esta entrada »

Un ejemplar de "pokero" es retartado antes de salir de "fies"

¿Viste lo del terremoto de Chile? He leído en internet que ha matao a 300.000. Ni la mitad que el de Tahití, chaval ( Nota del Traductor: se refiere a Haití…). Doscientos grados en la escala de Richelieu… Letal, tronco, letal”. Quien habla va en la línea 1 del metro. Dirección Plza de Castilla. Llevo 20 minutos escuchándole y no ha dado ni una. Leer el resto de esta entrada »

No sé si a estas alturas del campeonato tienen el cuerpo como para que yo venga a hablarles de Gran Hermano. Pero ayer hubo en el salón de mi casa una conversación bastante intersante que no quiero dejar de contar. Partíamos con ventaja, porque conocíamos de primera mano al concursante al que estábamos destripando: Gerardo.

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Es posible que hayan leído el artículo escrito por Jacobo G. García publicado en El Mundo. Con el título “¿Periodistas o niños de papá?”, en el que, a su vez, se incluye un artículo del genial (a veces) Arturo Pérez-Reverte. Son las doce de la noche del viernes 22 de enero. Y ha generado 816 comentarios en menos de 12 horas. Ni qué decir tiene que es la noticia más leída del día. ¿Por qué?

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En el capítulo anterior : Vuelvo a la conversación. Mi amiga habla ahora de una extraña combinación de polímeros letales que son fumigados desde el aire con aviones invisibles. Su discurso está cargado de tópicos cinematográficos que, paradójicamente, dan al conjunto una inquietante sensación de verosimilitud. La sola idea de imaginarse el experimento acojona. Y ahí es donde reside la grandeza de esta gente.

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Es sábado por la mañana. Ayer no salí mucho. Y hoy no tengo intención de hacerlo. Hace frío y amenaza tormenta: una combinación perfecta para pensar en tonterías. Por supuesto, no voy a perder la oportunidad de hacerlo…

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Tengo un amigo que lleva siempre consigo la grada Norte de un estadio de fútbol imaginario. Da igual donde esté. Llena de fieles seguidores que, curiosamente, visten exactamente igual que él. Hoy han decidido ponerse camisa de rayas y pantalón de pinza oscuro. Son cientos. Y se acercan hacia el punto en el que estamos. Correría, pero es de cobardes…

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Llego al metro y enchufo el ‘gualman’. Loneliness, de Ben Harper. Lo pongo a tope. Prefiero no eneterarme de nada. Al fin y al cabo, hacer competir una lentita de Ben Harper con la conversación de dos aspirantes a Belén Esteban sería un absurdo. Todavía distingo alguna frase. La más bajita de las dos dice que no puede con el frío. Que ójala fuese siempre verano. No por el calor. Eso no le importa. De hecho, va con minifalda. Sino porque no se hace nada. Yo vuelvo a subir el volumen. Pero hablan alto. Muy alto. Y se cuela algún comentario. Ahora no oigo nada. Ok. Así mejor… Bien, está lloviendo en el metro.

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Acabo de leer el editorial que ha escrito en su diario el señor Cebrián: el académico, el presidente de un grupo editorial muy poderoso en este país, el compañero, el periodista… Escribe sobre la sentencia que ha dictado el juez de lo Penal de Madrid Ricardo Rodríguez contra dos de sus periodistas, Daniel Anido y Rodolfo Irago. Leer el resto de esta entrada »

Estimado José Luis Rodríguez Zapatero,

Permítame que haga uso de esta versión epistolar -tan arcaica y fuera de onda – para dirigirme a usted. El motivo de tan sinpar atrevimiento no es otro que hacerle llegar unas cuantas observaciones que tuve a bien anotar, en el transcurso del último cónclave de partido socialista, que celebraron el pasado fin de semana en Madrid.

Como es bien sabido en el barrio donde vivo, no soy persona dada a repartir consejos. Ni mucho menos a devolver a la tierra a las personas que han perdido contacto con ella, cual es, obviamente, su caso. Pero en esta ocasión me ha podido la honra torera y el empuje de la gran mayoría de los amiguetes que nos reunimos en el bar Solete. Excepto Mínguez, que sabe mucho de economía, y dice que “de la crisis no se sale quejándose. Sino haciendo reformas estructurales que apuesten por la innovación y la competitividad”. Y se pide otra caña…

Pero no quiero alejarle del tema. Tampoco quiero hacer perder el tiempo a ese simpático becario que está leyendo, siempre en su nombre, esta carta por 600 euros al mes (aunque trabajar en La Moncloa, ‘mola’…). Muy al contrario, me gustaría centrar su atención en ese valor -el tiempo- cuya medida han demostrado perder: lo del domingo, señor Zapatero, no es que sea algo moderno. No. Moderno sería que unos Lunnys customizados de ministros dieran los discursos por ustedes. Ultramoderno sería que esos mismos Lunnys dieran, desde entonces, las ruedas de prensas posteriores al Consejo de Ministros. Pero no. Lo del domingo se ha ido tres siglos en cada una de las infinitas líneas temporales que componen la realidad (Física Cuántica dixit). Y debe de haber un huevo…

Cuando uno atiende a un espectáculo tan simpático como el del otro día no puede sino acordarse de la gente que tiene el oficio de rodearle. Entiendo que el asesoramiento es necesario. Pero entiendo también que es de justicia señalarle algunos de los pasos donde la cosa pudo haberse ido de madre definitivamente. Lo hago por usted, señor presidente…

1) El que diseña formatos de mítines. Una profesión, de por sí, sospechosa. E impracticable en el noble oficio del diseño de las tarjetas de visita. Son de apariencia frágil pero lo suficientemente sofisticada como para transmitir respeto. El miedo a ‘pasar por un paleto’ es su principal recurso. Son mentes castigadas por el paso de las drogas, capaces de convertir la ofrenda de flores a la Virgen del Pilar en una ‘rave católica’ con gregorianos. Y, lo más complicado, proponerlo en power point.

Parecen ser los principales responsables del ridículo. Pero olvídelo. Nunca los pillará en un renuncio. Antes argumentarían “un evidente contagio de mal gusto en este país” que haberse equivocado. Suelen requerir del apoyo de un argentino. O serlo directamente; lo cual dificulta mucho las cosas, porque hay argentinos que son realmente  buenos.

Si los vuelve a ver, desconfíe. Abróchese la americana como sólo usted sabe hacer y vuelva a retocarse el puño de la camisa. Eso le relajará..

2) El que tiene buena opinión del tema. Ser especialmente peligroso cuando viste de Ralph Laurent y combina los trajes con camisetas de algodón. Es una persona de confianza y sobrino del secretario general de organizaciones de base del partido. Su autoconfianza puede llegar a aturdirle. Lo comprendería. Esta gente engañaría a un frutero en el Mercadona.

Se reconocen con cierta facilidad: son los que sonríen maliciosamente cuando no entiendes que digan “dead line” para decir  “cierre” o “plazo”. Nunca piden consomé ni comen de menú. Y saben lo que es la piedra pómez. No porque salía en el cuaderno de Naturales de 5º, sino porque estos cabrones saben utilizarla.

Siempre dirán que “sí” cuando se juntan con la especie 1)

3) El que  aprueba el presupuesto. A este mejor no le presente a su mujer. Es más, si puede, despídalo ya. Y contrate a otro exactamente igual que él. Desgraciadamente, el resto no se va a prestar a todo…

4) El que se presta a hacerlo. A diferencia de su gran actuación, señor presidente, he de hacerle observar que no todo el mundo dispone de su enorme repertorio de gestos. Existen personas, carentes de talento y visión de futuro, cuyo lenguaje no verbal es como un espejo. Se hacen transparentes y se ve lo que piensan. Le sugiero revisar la pasarela que se marcó la Espinosa (Mtra. Agricultura). Y esos pantalones ajustados a las axilas con que nos regaló a todos la autoestima.

Tardaremos años en recuperarnos de la capacidad de improvisación de los asistentes y presentadores. Uno de los cuales cerró una de esas frases espontáneas que se fueron lanzando (tipo: “lo peor de la crisis bla, bla, bla…”) con un “Olé, olé y olé”. ¡Y era latinoamericano! (no por nada, sino porque sorprende su capacidad de empatía y llegada con el público)

En fin, señor presidente, eso es todo. Me vuelvo al bar Solete. Que mañana queremos escribirle al Rajoy.

PD: Estimada Carmen Ruiz, “socia nº3 del Oléstyle”. Mensaje recibido. Procedo a entregarle el material. Un beso a la famila!

Últimamente he de reconocer que estoy un poco ‘pesao’ con eso de hacer números. Miro la rentabilidad en todo. Y a todo le intento buscar ese sentido oculto que aguarda a las cosas que devuelven dinero. El otro día, destilando una resaca, me encontré haciendo números con el dichosos secuestro del ‘Alakrana’. ¿Cuánto costará -me pregunté- una pieza de atún?

El móvil para hallar la respuesta no era la crítica al Gobierno y sus compinches del CNI. No. Creo que en estos asuntos, donde el personal ‘diplomático’ tiene que vérselas con traficantes y secuestradores (perdón, pero lo de llamar a esta gente ‘piratas’ me parece añadir una literatura gratuita al asunto…) sea algo opinable. Y menos para gente, como nosotros, que vemos el filme por TV, desde nuestro salón urbanita, acompañados de más urbanitas, cuya mayor aventura ha sido ponerse ciego en el Space (en Ibiza; por cierto, histórica cuna de verdaderos piratas. Y si no, miren cómo se las gasta allí el Matutes).

Sinceramente, me sonroja mucho ver a tertulianos de mantel y caldereta decir cómo se tenían que haber hecho las cosas. Siempre en pasado, claro. ¡Pero qué sabrá el personal de tratar con mafiosos! Qué sabrán, si les llaman ‘piratas’. Por el amor de Dios, estos señores tienen abogados en Reino Unido porque han sabido adaptarse al medio. Son especialistas. Y lo están demostrando con pescadores de Portugal, Francia, Holanda…

Por mucho que digan desde el Gobierno. Alguien, la aseguradora, el patrón, la heredera del Conde de Peñalver, ha pagado los 2,3 millones de euros (unos 400 millones de pesetas). La preunta, desde esta pulsión inconsciente por la rentabilidad, sería: ¿es mucho o poco? Pues, lo crean o no, me parece poco. Sobretodo si contamos con los gastos colaterales que ha supuesto el altercado para el Estado. No es que vaya de listillo. Yo no le saco al Estado ni una contrata para fregar suelos en La Moncloa… Pero un mínimo chequeo arroja cantidades mucho mayores.

Veamos: dos fragatas trasldadas a la zona, con su tripulación y sus marines vallecanos (cientos; de modo que calculen el gasto en salarios). Combustible para llegar hasta allí. Y combustible para los helicópteros. Desplazamientos y dietas (¡ojo a esta partida!) de diplomáticos y espías.

(NOTA PARA EL BLOG BUENO: ¿qué hace un espía español en Somalia? ¿Se disfraza de Baltasar)

A lo que habría que sumar los gastos en comunicación, ruedas de prensa, llamadas telefónicas. Ah, y las famosas ‘mordidas’ para hacer que un somalí cante algo, aunque sea un chotis. Quienes hemos tenido que hacer negocio en África sabemos que poco a poco te vas convirtiendo en una estación de peaje a la inversa, donde vas soltando ‘parné’ conforme se va acercando gente.

Desconozco el montante total. Pongamos que se han ido unos 100 o 200 millones de euros. Sí, sí. O más. Pues bien, obviando el rescate, ¿podemos decir que es un gasto desmedido? Visto lo visto, los Gobiernos europeos lo tienen claro. Esos que dan ejemplo de comportamiento a todo ‘quisqui’. Esos cuya moral desaparece sin la compañía de una cámara de TV, han hecho números y han visto que hay rentablidad; al aparecer ante la opinión pública como rescatadores de compatriotas como usted o como yo. Como dice el anuncio: “hay cosas que no se pagan con dinero”. Sino con “mucho dinero”, añadiría.

En Zahara de los atunes, un pescador me dijo que en una almadraba podían sacar más de cien piezas. Aunque la cosa estaba “jodía”, dado que cada año son menos los atunes que cruzan el Estrecho en busca de agua más fresca. Bien, aceptando que, hasta el momento del secuestro, la pesca del Alakrana haya ido bien. Muy bien. Estaríamos en unas 2.000 piezas (soy así de generoso cuando hago cuentas: así me va…).

La cuenta es sencilla: 202,3 millones de euros, dividido entre 2.000 piezas. Igual a 101.150 euros por atún. ¡Ni el caviar ruso, oiga!

Una tal Margaret Thatcher puso ‘de moda’ la Ley de los 2/3. Dícese del Gobierno que busca contentar a dos tercios de la población de un país para asegurarse la continuidad. El gobierno eterno. La gloria. Implícitamente, la estrategia propone que le den por ‘el mismísimo’ al otro tercio. Una traslación numérica de la idea supone que, en un país como España, más de 11 millones de personas serían sodomizados. Políticamente hablando, claro…

La canciller británica revisó con su Ley de los 2/3 la política del buen Gobierno que propuso en su día Maquiavelo.

Un par de décadas después nos encontramos con un método, el de formar mayorías de electores suficientes, que ya es un sistema. Es una forma de identificar la eficacia en la acción de Gobierno. Me reservo para otro ‘post’ los ejemplos concretos de esta inercia que ha llevado a los partidos a crear verdaderos aparatos estadísticos para medir cada una de sus propuestas.

Pero no. Hoy toca hablar de la nueva revisión del postulado maquiavélico. Ayer PP y PSOE se enzarzaron en una pelea de pandilleros, de los de chándal, moto trucada y navaja de mariposa. ¿A propósito de qué? ¿Del paro? ¿De la recuperación que no llega ni con el Almendro? No. Se hablaba de SITEL: el futuro escaparate de sus vergüenzas. Porque ayer se evidenció lo que es la verdadera guerra sucia.

Los bajos fondos de nuestra política comienzan a emerger. No así sus fontaneros (otro tema que me reservo para el ‘blog bueno’). El enredo de SITEL no llega ahora por casualidad. Viene precedido de un curioso escenario, al que se le da muy poca bola en este país.

Muchos ya conocerán el cuento. Pero por si acaso, lo refresco: érase una vez un Gobierno -del PP- que quería perpetuarse. Al que siguió otro con el mismo fin. Los unos crearon un sistema de escuchas legales. Los otros dieron su visto bueno. 13 millones de euros (es un decir, porque una cosa es crear el sistema y otro desarrollarlo) para una tecnlogía que es una Gran Oreja que todo lo oye.

Con los años, la Gran Oreja, creada para no molestar a quienes la crearon, giró su atención hacia uno de sus diseñadores. De hecho, Freud dixit, el giro suponía “matar al padre”. A uno de los padres. De esas escuchas nació un pequeño monstruo llamado Gürtel; del que sólo sabemos 1/3 de un sumario que está volviendo loca a la oposición.

Todos apuntan al señor Rubalcaba como la Gran Mente detrás de la Oreja. Y probablemente no les falte razón. Porque imaginen lo que significa este asunto en un momento económico y social tan delicado como el que atraviesa nuestro país.

Sabemos que faltan 2/3 del sumario Gürtel. Sabemos -en todos los corrillos de la Corte se habla de ello- que implicará a más sectores del PP; probablemente en Madrid. Pero, al mismo tiempo, no tenemos certeza. Sólo quienes están detrás del sumario (policía, Fiscalía, Gobierno y, muy probablemente PRISA) saben por dónde van los tiros.

Ahora imaginen lo que esto supone para el otro padre de la criatura. Cualquier acercamiento a uno u otro puede suponer aparecer manchado en el futuro. Se dice que la salida dialéctica de Cobo (y Gallardón), al que siguió Rajoy, responde a esta dinámica. Incluso se sabe que los acercamientos a PRISA son un medio para conocer  filtraciones.

El desconcierto en la oposición es comparable a una ‘Espada de Damocles’ del tamaño de Benidorm o Mahadahonda. Y todo, en plena recesión. Y todo, en manos de tu rival político. Hagan la prueba. Imaginen que varios de sus compañeros de trabajo van a ser imputados. Usted no sabe quién. Pero sabe que alguien caerá. ¿Con quién toma el café de por la mañana? ¿Comería con ese compañero con cara de sospechoso? ¿Conspiraría contra el jefe?

Y a todo esto. ¿Qué pasa con su trabajo? ¿Seguirá siendo igual de efectivo? ¿O estará tan distraído que el curro se le acumula? La nueva Ley de los 2/3 es todo un invento. Y, si no, prueben a ponerla en práctica en su entorno…

Amo este oficio. Contar historias es uno de los ejercicios más nobles que existen en la Tierra. Requiere de un discurso. De cierta voluntad por compartir lo que te ha costado un tiempo comprender. De una valentía insensata que actúa de motor que produce palabras y sonidos. Y de un altavoz (ahora internet nos lo ha puesto más fácil) por donde expresarte. Por todo ello, no comprendo cómo se ha devaluado tanto la figura del “tertuliano”: en teoría, la herencia de una de las corrientes más honrosas de nuestro país. Las tertulias.

tertuliano

Aquellas tertulias son el reflejo de una inquietud latina por llevar a la plaza pública tus opiniones, para desespero de mesoneros, ya que cinco horas a café por persona, resulta una ocupación ruinosa del espacio a rentabilizar. En Italia, las tertulias de ‘café y puro’ se hacen en la calle; donde desconocidos se enzarzan en peleas dialécticas que intimidan por su vehemencia.

En España, el café se ha trasladado a la TV. A un plató. A una mesa que sirve de parapeto de sus vergüenzas -junto a lo políticamente correcto: verdadera trinchera de la mediocridad-. Honrosas excepciones las hay. Pero el asunto comienza a tomar una gravedad creciente.

En el argot televisivo ha nacido, gracias a algunas de estas especies, el término ‘totalero’. Se llama ‘total’ a la declaración que se publica íntegra en un informativo. De modo que el ‘totalero’ se ha convertido con el tiempo en aquél que presta su opinión para cualquier tema. Algunos ilustres ejemplos son Javier Nart o José Cabrera. Personas que son capaces de salir al ruedo, llueva, nieve o haga calor.

Pero esta especie tiene un duro competidor en el periodista-tertuliano. Un ser que vomita comentarios insulsos y vacíos; eso sí, en voz alta. Gritando, en un acto de intimidación oratoria que se queda en la pura forma. Esta variedad de periodista suele dejar entrever su idiología como valor de marca propia.

NOTA PARA EL BLOG BUENO: Prueben hacer el siguiente experimento. 1) Graben un programa/tertulia, 2) Retomen su visualización con un mando a distancia en la mano, 3) Denle al “pause” antes de que un tertuliano comience a hablar, 4) Intenten adivinar su posicionamiento ante el tema.

El resultado de esta prueba -y pongo la mano en el fuego- es que hasta un niño de primaria puede prever el resultado. No hay nada más descorazonador que ver un supermercado con dos marcas. Sería la ruina del sistema. El inicio del alboroto. Sin embargo, en esto de la opinión sólo existen dos botones, dos opciones, cualquiera que sea el tema a debatir.

Que se habla sobre el aborto. Dos botones: nadie se plantea que existen supuestos (infinitos) a discutir. Que se habla del Plan E. Dos botones. nadie se plante si, pese a que la inversión pública es indispensable, habría que ver la letra pequeña; el detalle que nos dice si se gasta bien (con intención productiva) o se hace a lo loco. No, la cuestión es dejar al espectador con el discurso general. Esa puerta falsa por donde los datos se cuelan desapercibidos.

O quizás estemos equivocados. Es posible que esta gente sean superordenadores con patas que tienen una capacidad verdadera para fijar postura sobre todo (aunque el hecho de que siempre coincida con el PP o el PSOE es como para sospechar…). Oráculos de la verdad absoluta que no darán su brazo a torcer por nada del mundo. Aunque el mundo se les venga encima. Aunque la obviedad les arrastre.

Eso es. “Mamá, quiero ser teruliano”. Cuando sea mayor, me pondré la camisa de los domingos. Y me presentaré en un plató de TV. “¿De qué hay que opinar hoy?”. Del Alakrana. “Ok, estoy a favor”. ¿A favor de qué? Del Alakrana, por supuesto…

Perdonen la ofrenta. Pero hoy me veo obligado a recurrir al sarcasmo de citar a un político. Saben que no es de mi gusto, ya que encuentro desmedido el hueco que nuestros políticos tinen en los medios de comunicación. Pero la actualidad manda.

sarcasmo

Un día me preguntó un amigo publicista si sabía lo que una marca debería pagar por ocupar el espacio mediático de cualquier partido político. Incluso IU… Y la respuesta es que no hay dinero en una organización, por muy multinacional que sea, para hacer frente a ese hipotético gasto. Calculen ustedes: una página del diario El País o El Mundo viene a costar unos 25.000 euros (8.000 con regates). Un anuncio de 20 segundos en ‘prime time’ sale por unos 15.000 €. Y generar, através de una agencia de comunicación, que tu empresa sea noticia puede traducirse en un contrato de miles de euros mensuales. ¿Entonces? Si los partidos de nuestra querida Partidocracia funcionan como entidades lucrativas (ejemplos hay muchos, pero el número de sospechas es ciertamente interminable). ¿Por qué narices se les regala semejante espacio? ¿O es que pagan a través de instituciones públicas? Una manera de dejar de ‘chuparse el dedo’ sería tener esto en cuenta antes de desplegar un diario o encender un noticiero. Tan triste como real. Tan real como dramático.

(Nota para mañana: clasificar las camisas buenas por orden alfabético. Por marcas, colores. O como te dé la gana.. Todo con tal de tener entretenida la mente. Y no meterte en jaleos, Juan…)

Bien, pues llegados a este punto, lo que el sufrido lector/consumidor de información-propaganda no debería dejar que sucediera es que, encima, tenga que escuchar algunas perlas como las que sugiero a continuación. Y que fueron extraídas de un Congreso al que asistieron Mariano Rajoy y Pepiño Blanco:

1. Rajoy: “Es un sarcasmo decir que la España del ladrilo va a ser sustituida por la del conocimiento”.

Evidentemente, este señor se refiere a la primera acepción de “sarcasmo”: “Burla sangrienta, ironía mordaz y cruel con que se ofende o maltrata a alguien o algo”.

Es evidente también que se refiere a la poca corrspondencia que esa frase (la de que España va a cambiar el ladrillo por algo) tiene con la realidad. Pero no es menos evidente que, viniendo de un ex ministro, ex portavoz gubernamental, ex vicepresidente del Gobierno, ex mandamás del dinero ajeno, se está olvidando de un pequeño matiz que es un GRAN SARCASMO en sí mismo: El ladrillo, querido amigo, pertenece, perteneció y pertenecerá al legado de gestión facilona y mediocre que el Gobierno del PP instauró con la barra libre de arcilla, yeso y hormigón.

(NOTA PARA EL BLOG BUENO: En lo sucesivo, contactar con el PP y el PSOE y pedir en torno a 2 céntimos por mención. Eso o dejar de hablar de ellos…)

2. Pepiño Blanco. “Pese a las bromas de Rajoy, no estamos dispuestos a crecer con un modelo del pasado”.

Bien, aquí el desamparo es completo. Primero porque, aunque la débil estructura ósea del mandamás socialista (da igual donde se le ponga que este pincha más que un anzuelo) tienda a simplificar las cosas para poder entenderlas, lo que Rajoy criticó fue  el “sarcasmo” de decir una cosa y hacer otra.

En segundo lugar, un gobierno que se jacta de reformista no puede destinar tanto dinero a mantener el negocio de la construcción. No puede ofertar VPO a precio de mercado para mantener la burbuja que embriagó el sistema. No puede maltratar las nuevas tecnlogías, la innovación. Ni castigar a las empresas que buscan hacerse un hueco en los mercados que crean valor añadido en conocimiento. Como la mía. Por cierto les presento: lector, Prelum. Prelum, lector.

Es inconcebible que se siga aceptando y trasladando a los medios este tipo de debates. Tan mezquinos como estériles y falsos. Cuidado, porque lo que se está haciendo con nuestro sentido común/conocimiento es un sarcasmo. ¿O es que lo que realmente se pretende es convertir nuestros cerebros en ladrillos?

Seguiremos atentos…

Es curioso, vengo de asistir al XII Congreso Nacional de Empresa Familiar. Que nadie piense en la típica panadería o lencería que da trabajo al ‘cuñao’ y la parienta en caja. Nada de eso. El término familiar, en este ilustre caso, es algo bien distinto. No hay más que observar el ‘garito’ que montaron en Zaragoza el lunes y martes pasados. Rajoy, Pepiño Blanco, el presidente de Telefónica, Ana Patricia Botín, entre otros… Canapés de 35.000 euros (ríete del catering de la Gürtel). Y un escenario que podría hacer sonrojar al propio Cesar Augusto, fundador de la ciudad. Mi ciudad.

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Es decir, hablamos, como bien lo definió Rajoy, de “sagas familiares”. Los Blanchard, los Blecua, los ‘Talycual’… Personas cuyo apellido es algo más que la palabra que acompaña al nombre. Es la impronta, la marca de un pasado que acompañará a su portador de por vida. Haga lo que haga. Para bien y para mal. Un matrimonio léxico que sepultará su identidad a cambio de mesa y mantel. Y servicio doméstico, claro está…

Aclarados los preliminares, el acto en cuestión tuvo la desgraciada anécdota del desprendimiento de una loseta del techo del auditorio, que por poco mata a alguno de nuestros ilustres ‘familiares’. La organización del cotarro loca del susto. Y de tener que realojar al personal en una sala más pequeña. Mucho más pequeña. Pero aquello dio más de sí de lo que pudiera parecer a simple vista.

(NOTA PARA EL BLOG BUENO: La próxima tendencia del Marketing de Congresos puede consistir en provocar pequeños altercados, como la caída de una loseta o la invasión del escenario por un grupo de actores noveles (en ambos casos, la estampida está asegurada); de modo que se propicie la ‘charleta’ entre los asistentes. Y lo que los cursis llaman relaciones públicas)

Cientos de personas elegantes y con tarjeta de visita policromada subiendo por una escalera mecánica. No hay que ser un hacha para darse cuenta de que aquello iba a dar mucho juego. Así que aquí van algunas notas básicas:

1.- Se ha impuesto definitivamente la frase recurrente (como respuesta al tradicional “¿cómo te va?”) “sobreviviendo que no es poco”. Suele venir precedida de un “bah, tampoco nos va del todo mal”. Hasta aquí todo bien… Quizás sea algo coyuntural y propio de esta época marcada por la crisis. Pero viniendo de gente que se gasta 1.000 € por acudir a un congreso que uno puede colarse sin acreditarse (hice la prueba y era de sonrojo), pues resulta curisoso. Sin más!

2.- Otra moda que no caduca: la melena de media nuca. Se impuso en los 80, a raíz de las películas de yuppies y es imposible acabar con ella. ¿Nadie en sus empresas, amigos o familiares les va a decir a los carcamales empresarios familiares que la anacronía resulta ridícula?

y 3.- Me apena, pero es cierto. Esta gente sigue viviendo en un mundo alejado del suelo, separado por unos 40 cm de aire; lo cual les permite, ¡sin sonrrojo!, sentirse aludidos cuando el ponente de turno habla del valor del emprendimiento. Del riesgo o del esfuerzo. Que yo sepa, cuando uno recibe una herencia, el emprendimiento se relaja. Sobre todo, en comparación con quien hace lo mismo sin haber recibido la susodicha, hipotecado su casa, o pedido dinero –de verdad- a terceros. Entonces, esos 40 cm de aire se convierten en tierra. Bajo tierra, claro está…

Acabo de hablar con un colega de la profesión que lleva cuatro semanas escribiendo sobre el tema de GM. Está tan metido, que da como palo entrarle con preguntas. Porque te puede dar una chapa monumental. Y porque,  se trata de una de las 13-14 más monumentales que he visto en mi corta carrera de plumilla de la villa.

trilero

Un trilero toma el pelo a una rubia alemana que hace 'topless' (en la imagen) en la madrileña plaza de Atocha

Se había cerrado en firme un acuerdo con el comprador de Opel: una empresa que se llama Magna y que no la conocía ni los susriptores de Automovilismo. Con todo el personal repeinado para la foto, incluidos los enlaces sindicales (no me pregunten por qué, pero siempre que escucho esto, pienso en átomos y moléculas con americana y polo sin planchar, eso sí…). Y con los gobiernos poniendo la pasta por delante… Es como para entender que mi colega en cuestión prefiera llenarse la cara de pinzas de tender antes que comenzar otra vez con la cantinela de la Opel.

Por cierto, creo que debería darse más eco a este detalle: ¡una administración pagando a tiempo! Reconfortante, sí… Inaudito, igual… Pero no deja de joder que una vez más los que tienen el privilegio de manejar la pasta, siempre acaben siendo ‘chicos buenos’ con multinacionales. Aunque vaya por delante que la Opel ha sido una bendición para la comarca.

(NOTA PARA MAÑANA. hacer un pdf de la noticia y enviárselo al Ayuntamiento de Teruel; con la siguiente anotación: Agotado el argumento de que “es imposible pagar una factura de Junio antes de Diciembre” les sugiero apunten otros dos. 1) “Un francotirador tiene bloqueda la puerta principal”. y 2) “Es que el que lleva los ingresos se ha ido a desayunar”. A las 13,30!!!! A no, que eso ya me está pasando…)

Bien, pues en las citadas circunstancia es realmente peligroso preguntar a un periodista experto. Su frustración es tal (el pobre daba por hecho el fin de tantas jornadas persiguiendo al Ministro ‘Michael Sebástian’) que solo escuchar esas dos malditas letras, “G y M”, su mirada se vuelve infinita. Como si los días ya no tuvieran sentido.

Todo bien… Dejemos a nuestro colega en paz. Y volvamos al lío. Me quedo con tres detalles a apuntar en página par.

1) El más surrealista de todos. Dicen que la Merkel, cancillera del país que quería meter 4.500 millones a la hucha a cambio de que no le estropearan las elecciones, se entera de la noticia en el avión que le trae, precisamente, de EE.UU. El portavoz de GM convoca entonces una rueda de prensa con el bombazo. Merkel, desconcertada, se acuerda de las palabras que acaba de pronunciar en el Congreso. Que si los yankis son la leche. Que si nos sacaron de la que nos metimos solicos. En fin, el paripé de siempre en el Congreso, pero con final cortarrollos. Linda coincidencia…

(NOTA PARA EL BLOG BUENO: Hay que avisar a los americanos de que están comenzando a agotar el recurso de dejar hablar a presidentes en el Congreso. Invitan a cualquiera. Como en ‘Mira Quién Baila’. Y no puede ser… Proponer al ‘puerta’ búlgaro del Contraclub para que ponga orden en el acceso)

La foto del año estaba en aquel AIRBUS. Es una pena que nunca haya una cámara cuando realmente se necesita. La cara de la Merkel lo merecía. Ese gesto de guiri al que le han dicho que su pulsera no incluye la barra libre. Esa turista que se acaba de enterar de que no era tan fácil adivinar debajo de qué cubilete se encontraba la pelotita.

Vamos (con perdón) no me jodas… Lo de la GM ha sido de trilero. Eso, si los hechos tuvieran una correlación tan ingenua, claro. Pero es sabido que las grandes mentiras se apoyan en pequeños detalles. Y si no, atentos al punto 2.

2) La sonrisa de Sebástian. Recupero al colega quemado. Primer ‘canutazo’ de Sebástian (no se asusten, en la profesión, dícese de las declaraciones que se hacen sin preparar, en la calle o a pie de pist). Le pregunta con mala hostia. Ya digo que le están tocando los huevos con el asuntito… “¿Cómo pudieron posicionarse en contra de los planes de recorte de empleo de Opel de 2008, cuando son calcados a los que propuso Magna y a los que propone ahora la nuva Opel Optimixta?”. El ministro sonríe. No contesta. Sonríe!!! Qué pillo! A ver qué haces con una ‘no declaración’.  Menos mal que están las moléculas vestidas de americana y polo sin planchar. “Porque la situación ha cambiado”, dicen, desde que en 2008 se presentaran los planes de empleo de GM.

Impecable… Prefiero la ironía silenciosa del ministro con apellido de cantante de nanas pop. Porque una de las razones que aduce GM para el cambio de tercio es, precisamente, la mejora de las expectativas del consumo. Nada que ver con el desplome de ventas de, precisamente, finales de 2008.

Esto huele a chuletón, buen vino y arroz con leche ‘para celebrarlo’… Si no, al tiempo.

y 3) El buen rollo que inspira Magna. Quiero trabajar allí. Esa empresa es un manantial de comprensión y sabiduría zen (la parte jevi, la resignada). “Perdone, es que el informe que le tenía que haber entregado ayer, lo he acabado donando a una ONG de licenciados en ADE “. Y no pasa nada.. Oye, que después de haberte currado un plan de producción, que no quiero ni pensar lo que tiene que debe ser decidir por dónde empezar (en serio, ¿qué haces? ¿Distribuyes el curro por países, por modelos, por posibilidades de mangoneo? Presionante dilema..). De haber sacado la pasta a Alemania, Inglaterra, España, Polonia y Bélgica (ahí es nada!). O de meter en vereda a los sindicatos, te enteras de que al final, lo tuyo no mola. Es como decirle a la empollona de clase que el examen es oral…

Hay cosas que no se deben hacer. Y menos a gente como los de Magna…

Post-Post: ‘Malditos Bastardos’. Mola porque Tarantino mola, aunque se ponga a pegar sellos. Pero, Dios de los Guionistas me perdone, la peli es un bodrio de ‘aquí te espero’.

No encontré otra forma de poner en práctica mi último experimento que pidiéndole a mi amigo Renato que volviera a meterse otra vez en la cámara criogénica. Sé que debería ir cambiando de amigos, pero él es el único que comprende la raíz misma de mis averiguaciones. Su plena trascendencia. Y es, además, el que mejor resiste a los fortísimos dolores de cabeza que producen estos viajes en el tiempo. Pero todavía es pronto para todo esto…

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Cartel de la películo alemana 'Good Bye Lenin'

Como un poco más adelante le explicaría a Renato, acababa de ver en el cine la película “Good Bye Lenin”. Allí, una madre socialista –hasta la médula- sufre un accidente que le deja en coma durante meses. Pero no unos meses cualquiera; sino justo en el momento en que se produce la caída del Muro de Berlín. Los días en que su país deja de existir, los alimentos que consume dejan de llegar a las estanterías de unos supermercados que, de pronto, han doblado sus luces de neón y cambiado los tarros de cristal por envases de poliuretano.

Lógicamente, a mí me interesaba la convulsión que se producía en la mente de aquella madre socialista. De alguien que creía en un modelo de vida que acababa de venirse abajo en cuestión de meses. Y eso me llevó a pensar de nuevo en mi amigo Renato. Si algo así sucediera en la actualidad. Como hace unos doce meses… El resultado –pensé- podría ser igual de provocador.

Pero no todos los días uno se enfrenta a la dura tarea de convencer a tu mejor amigo de que se meta en una cámara a menos ciento ochenta grados; de modo que creí conveniente ir ensayando la manera menos directa posible de comunicarle mis verdaderas intenciones.

Lo mejor sería implicarle desde un principio: solo tenía que hacerle observar lo que le había sucedido al planeta en los últimos meses… Si una persona –como Renato- hubiese dormido durante los últimos 365 días se habría perdido lo que ha hecho la crisis con los gobiernos. Liberales que no paran de nacionalizar bancos y de pedir dinero público al resto para financiar sus propias chapuzas. Y de izquierda, que se muestran cautelosos de aplicar las políticas que los definieron antaño. El PP y el PSOE gobernarán juntos. Y en Euskadi. Los ministros vuelven a cazar sin licencia. ¡Y qué me dicen del paro! Íbamos a por el pleno empleo hace un año…

El resultado no podía ser más alentador. El discurso estaba completo. Sin embargo, seguía temiendo por la salud de Renato. ¿Cuántos más de mis locos experimentos iba a ser capaz de soportar? La naturaleza humana, pensé, tiene sus límites. Y yo estaba a punto de saltármelos por una obsesión.

Ni que decir tiene que mi amigo Renato aceptó la invitación, seducido por mis imparables argumentos. Es un tipo valiente y confiado, que no se arruga ante adversidades como esta.

Ahora bien: ¿Y a usted? ¿Le parece descabellado nuestro experimento? Pues prueben a imaginar lo que ha hecho con nosotros el mercado financiero a gran escala. Y comprobarán que hay experimentos que es mejor ni siquiera probar.